domingo, 7 de junio de 2009


(...) Porque un día de estos no aguantaré el salir corriendo en busca de los colores que hacen falta aquí. En busca de, quizás alguna sonrisa, que haga salir a la mía. Un suspiro poco alentador, que quizás no se sienta en ninguno de los cuatro vientos, y por todo eso... aquí quedaré yo. Por tí, y por nadie más yo estoy aquí... y sigo... y simplemente no paro. Los latidos ya se hacen más fuertes, luego de un sueño que algo de esperanza dejó. Una visión de ti un poco más clara, y mas concisa... pero aún te siento lejos... no estás aquí, no estás. O quizás, tan solo sea una sugestión algo/muy patética de mi parte... y para variar.
Solo dejame ver tus ojos una vez más, una vez más hazme sonreír con esa manera tan particular que tu tienes... de mirarme fijo y hacerme sonrojar. Esque ya no puedo evitar el sentirme llena con tus sentidos... con tu respiración, tus palabras, tu voz, tu luz... solo, tú. Solo tú.
... Aún queda el resentimiento de aquel día, y esas palabras que con tanta desesperación me decías no se borran... pero disculpame, aún no las creo... para nada. Hazme creer que todo esto es verdad, y que todo saldrá tal y como ha sido planeado. Un voceto que fué hecho en la oscuridad, a ojos cerrados. Dime que el plan está saliendo a la perfección, y podremos sonreír como todo el mundo había esperado.
(...) No dejes que me vaya, no dejes que me quede sin tí. No desaparescas.

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